El vídeo no tiene mucha calidad pero merece la pena por el momento histórico. Jaime hace las presentaciones entre Buzz Lightyear y un recién llegado Woody. (pedimos también perdón por las interferencias sonoras...)
If all that grows starts to fade, starts to falter
Oh, let me inside, let me inside, not to wait Let all that run through the fields through the quiet, Go on with their own, on with their own hidden ways
When all newness of gold travels far from Where it had once been, Born like the earth over years And when the acts of man Cause the ground to break open Oh, let me inside, let me inside, not to wait
Great are the sounds of all that live And all that man can hold
If all that grows starts to fade, starts to falter Oh, let me inside, let me inside, not to wait Great are the sounds of all that live And all that man can hold
"Mi padre tenía una cara que podía parar un reloj. No quiero dar a entender que fuese feo o algo así; era una frase que la CronoGuardia empleaba para describir a cualquiera que tuviese el poder de reducir el tiempo a un goteo ultra-lento. Papá había sido coronel en la CronoGuardia y había sido muy discreto con su trabajo. Tan discreto, de hecho, que no supimos que había empezado a actuar por su cuenta hasta que sus colegas de preservación del tiempo asaltaron nuestra casa sosteniendo una orden de Apresamiento y Erradicación sin fecha tanto en el futuro como en el pasado y exigiendo saber dónde y cúando estaba."
… No tiene nada que ver con lo que se habla
en algunos lugares del mundo, como por ejemplo,… en Londres.
“Nil by mouth”, 1997, laureada película
británica dirigida por Gary Oldman es un claro ejemplo de lo que digo más
arriba. Vean el vídeo.
El ejercicio fue, al menos, divertido. Y no
lo digo por la película, que te hace sentir bastante mal y que se lleva dos
horas sin dar ninguna concesión y cuando la da no es nada creíble, sino por el
reírnos de nosotros mismos al comprobar que nos sueltan en un barrio de estos
en Londres y da igual que lo hubieran hecho en mitad de Cracovia.
En fin… ánimo,
siempre nos quedará Holanda para entender a la gente hablando inglés.
Iron & Wine, o lo que es lo mismo, Sam
Beam, o el “Indie Jesus” se meapareció hace unos meses (en “Dietas para el
desequilibrio”) en forma de “Boy with the coin” (“The
Shepherd´s Dog”, 2007), una maravillosa canción con un original video.
Intérprete, compositor y productor de sus
propios tabajos, hasta el momento cuatro álbumes (incluido el aún en la nevera
“Kiss Each Other Clean”, que se puede ya escuchar íntegramente desde supágina web) y varios Eps (uno
de ellos en colaboración con Calexico), este músico norteamericano nos regala
preciosas melodías y una voz relajante para llevarlo bien.
"Yo creo que aquí, en este país,
si se pudiera unir la izquierda habría una mayoría de izquierda, pero es una
izquierda más diversa, mientras que en la derecha hay un bloque muy sólido,
alimentado por factores que llevaría mucho tiempo explicar, que vota
aunque no le guste Rajoy, aunque no le guste el candidato y que vota por unos
intereses y por una ideología y esa ideología y esos intereses son muy fuertes.
La dificultad para la izquierda, que, a mi juicio es mayoría en España, es que
es muy diversa y que no hay un partido solo que la interprete a toda. Y unos de
los problemas que tendrá que plantearse en su momento la izquierda es qué va a
hacer, a la hora de unas elecciones, frente a un Partido Popular que es un
bloque de derecha, más que un partido es el frente de la derecha. La izquierda,
si no se reagrupa, si no se decide a unirse y a elaborar programas comunes, va
a tenerlo muy difícil. La derecha española es muy fuerte." (Santiago
Carrillo, La Ventana, 21 de diciembre de 2009).
En nuestro afán por sacarle al día hasta la
última gota, a eso de las 23.00 horas todos, o casi todos, los días (con permiso
del sueño, del blog de Sergio o deTiempo de Juego, antesCarrusel) nos metemos en la
cama con el portátil y nos hartamos de ver series.
Con este formato de espectadores desde la cama nos hemos visto ya varias
temporadas deHouse M.D.,
deThe IT Crowd, deThe Office, todas las deDextery deThe
Sopranos, las que pudimos aguantar deSix
feet under(vamosA dos metros bajo tierra),que tuve que terminar de ver yo
solita a horas más tempestivas y que nos podíamos haber ahorrado, la verdad...
En definitiva, que intentamos aprovechar que se están haciendo en estos años
las mejores series para televisión, con guiones excelentes e interpretaciones
memorables.
Ahora estamos viendoTreme.
Ambientada en Nueva Orleans en los meses después al desastre del Katrina,
vemos distintos personajes intentando sobrevivir a semejante catástrofe en la
que se perdieron vidas, casas, negocios, trabajos y, sobre todo, formas de
vivir, tradiciones y cultura, mucha cultura. Y los guionistas no se andan con
rodeos y dejan bien claro que el tercer mundo puede aparecer a la vuelta de la
esquina, más aún si los que deberían de encargarse de solucionar el problema se
comportan como verdaderos inútiles. Y todo eso en los Estados Unidos del siglo
XXI.
Y hablando de Nueva Orleans, de la serie y de estilos de vida, nos
tropezamos con un personaje que nos llamó mucho la atención, sobre todo por el
desconocimiento. Se trata del “Big Chief” o el Gran Jefe, un tipo que intenta
desde el primer capítulo reunir a su “tribu” para poder seguir preparando el
desfile del “Mardi Gras” a la vez que va confeccionando su disfraz de Jefe
Indio. Totalmente descolocada me puse a investigar… vamos a buscar información
por internet…
Pues los indios del “Mardi Gras” son una tradición en la ciudad. Copiado de
alguna manera y en algún momento de los indios nativos americanos, mezclando
parte de la tradición africana de las máscaras de plumas, los cánticos
tribales, la música etc. inventan sus propias canciones y desfilan, aparte del
desfile oficial y lleno de turistas, por las calles de Nueva Orleans. Cada
tribu tiene su zona, su barrio y los encuentros con otras tribus son motivos de
competición, antes violentas y hoy, felizmente, limitadas a disputas que tienen
más que ver con la estética: los mejores vestidos, las mejores canciones…
Esta curiosa tradición pudo serel
resultado de la unión, hace más de un siglo, de dos pueblos que lucharon
históricamente en Estados Unidos por los mismos motivos: la libertad de sus
pueblos, el fin de la esclavitud y de la dominación de los blancos.
En definitiva, una costumbre muy curiosa y original, pero bastante
localista y exagerada (los trajes pueden llegar a costar miles de dólares) y
que merecería la pena poder disfrutar en persona. Y es que lo máximo que he
podido ver han sido algunos vídeos en el Youtube y, bueno, me recordaban a las
ilegales del Carnaval de Cádiz… Ya lo sé, pero esas son las asociaciones que yo
suelo hacer…
Efectivamente, existe un pueblo que se llamaFoios, muy cerquita de Valencia. Uno
de los pueblos de L’Horta Nord, pequeñito, rodeado de huertas pero con línea de
metro y acceso a la playa (que no “en” la playa…). Y bueno, en algún momento de
su historia fue conquistado para los cristianos por Jaime I, por supuesto…
¿Y cómo hemos acabado nosotros aquí después de nuestro periplo holandés?
Pues precisamente por culpa de Holanda. Buscando una casa lo más parecido a
nuestra Wedesteinbroek, 21-37 encontramos esta e hicimos todo lo posible por
alquilarla. Atrás queda el año en el ático de Patraix, con todo lo bueno (el
barrio, las vistas…) y lo malo (el Mandingo, el frío, el calor…) y el fugaz mes
en el Carmen, con el infausto recuerdo del Turmix y los desaprensivos de las
bicis en los balcones.
Pero dominando toda la escena ha estado desde el principio Jaime: el
embarazo, su nacimiento, los sofocones de unos padres primerizos e histéricos
(mala conjunción), la Generación 2009 y sus mamás, la guardería y las mejores
profes del mundo…
Y, en medio de toda esta vorágine, Sergio y yo intentando rescatar algo de
lo que éramos antes de la nueva conquista de Jaime I. Éxito relativo, debo
decir… Pero bueno, ahí seguimos en nuestro empeño.
Por lo pronto este mes hemos retomado nuestras bicis y ahora dejamos el
coche y el bono metro en casa y nos aprovechamos del magnífico carril bici que
desde Meliana (a 1 km de Foios) nos une con Alboraya y la guardería de Jaime, y
la Universidad Politécnica y el trabajo de Sergio. Ahora sólo falta que el
carril bici llega hasta Foios y que continúe por Valencia…
En fin, que de alguna forma tenía que volver a escribir en el blog...