“Y
de este modo, fue toda su vida una prueba de que sin amor de la
propia persona es también imposible el amor al prójimo, de que el
odio de uno mismo es exactamente igual, y en fin de cuentas produce
el mismo horrible aislamiento y la misma desesperación, que el
egoísmo más rabioso.”

“Pero
en medio de la libertad lograda se dio bien pronto cuenta Harry de
que esa su independencia era una muerte, que estaba solo, que el
mundo lo abandonaba de un modo siniestro, (…) que lentamente iba
ahogándose en una atmósfera cada vez más tenue de falta de trato y
de aislamiento. Porque ya resultaba que la soledad y la independencia
no eran su afán y su objetivo, eran su destino y su condenación,
que su mágico deseo se había cumplido y ya no era posible
retirarlo, que ya no servía de nada extender los brazos abiertos
lleno de nostalgia y con el corazón henchido de buena voluntad,
brindando solidaridad y unión; ahora lo dejaban solo. Y no es que
fuera odioso y detestado y antipático a los demás. Al contrario,
tenía muchos amigos. Muchos lo querían bien. Pero siempre era
únicamente simpatía y amabilidad lo que encontraba.”
“Tengo
gran curiosidad por ver cuánto es realmente capaz de aguantar un
hombre. En cuanto alcance el límite de lo soportable, no habrá más
que abrir la puerta y ya estaré fuera.”
“¡Ah!
¿Para qué ha vivido y sufrido tan tremendamente, si a la gente le
basta de él un estúpido cuadro así?”
“Se
diría que todo estaba magníficamente en el mundo…, sólo yacen
dentro de la tierra una docena de millones de hombres asesinados.”
“El
que hoy quiera vivir y alegrarse de su vida, no ha de ser un hombre
como tú ni como yo. El que en lugar de chinchín exija música, en
lugar de placer alegría, en lugar de dinero alma, en vez de loca
actividad verdadero trabajo, en vez de jugueteo pura pasión, para
ése no es hogar este bonito mundo que padecemos…”
“Por
haberme traído al mundo una madre, ya soy culpable, ya estoy
condenado a vivir, estoy obligado a pertenecer a un Estado, a ser
soldado, a pagar impuestos para armamentos.”
“También
sabe que el hombre consta de una multitud de almas, de muchísimos
yos. Descomponer en estas numerosas figuras la aparente unidad de la
persona se tiene por locura, la ciencia ha inventado para ello el
nombre de esquizofrenia. La ciencia tiene en esto razón en cuanto es
natural que ninguna multiplicidad puede dominarse sin dirección, sin
un cierto orden y agrupamiento. En cambio, no tiene razón en creer
que sólo es posible un orden único, férreo y para toda la vida,
de los muchos subyos.”
“(…)
usted mismo puede ya de aquí en adelante seguir conformando y
animando, complicando y enriqueciendo a su capricho el juego de su
vida, está en su mano.”
“Tome,
guarde usted para sí sus figuritas; el juego le proporcionará
placer aún muchas veces. La figura que hoy, haciendo de coco
insoportable, le eche a perder el juego, mañana podrá usted
degradarla, convirtiéndola en un comparsa insignificante. Usted, al
juego siguiente, puede hacer una princesa de la pobre y simpática
figurilla que durante toda una combinación parecía condenada a
irremediable desventura. Le deseo que se divierta mucho.”
“(…)
comprendí a Pablo, comprendí a Mozart, oí en alguna parte detrás
de mí su risa terrible; sabía que estaban en mi bolsillo todas las
cien mil figuras del juego de la vida: aniquilado, barruntaba su
significación; tenía el propósito de empezar otra vez el juego, de
gustar sus tormentos otra vez, de estremecerme de nuevo y recorrer
una y muchas veces más el infierno de mi interior. Alguna vez
llegaría a saber jugar mejor el juego de las figuras. Alguna vez
aprendería a reír.”
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